Un proyecto de iluminación siempre empieza con la observación del espacio; sea online o in situ. Entender el espacio, sus proporciones, sus acabados, su altura, la entrada de luz natural y sobre todo, cual será el propósito de iluminación.

Luego viene la presentación borrador del proyecto; en base a la visita previa y presupuesto intención. Aquí también se deciden los fuentes de luz, temperaturas y efectos los acentos.

Después y una vez aprobado el presupuesto borrador se procede a la parte técnica. Distribución y ubicación de puntos de luz y control eléctrico por ambientes. Esta fase es muy importante ya que se destaca la participación de todo el equipo desde asesor, eléctricos y de quienes habitarán el espacio.

Y llega el día! la ejecución del proyecto; creación de puntos de luz, creación de circuitos, cableado, y como cereza del pastel las lámparas decorativas para embellecer y potenciar el concepto.
Porque cuando la luz está bien pensada, los espacios no solo se ven mejor: se viven mejor

Iluminar no es encender. Es diseñar sensaciones. Y todo proyecto Gnowee empieza desde ahí
